sábado, 15 de noviembre de 2008

IMPORTANCIA SOCIAL DE LOS SEGUROS


El salvador en perspectivaLa importancia social de los seguros
Lo peor es que ciertos legisladores y algunas autoridades les han apoyado, permitiendo circular vehículos viejos y refrendando licencias a motoristas culpables de muertes y accidentes
Publicada 1 de mayo 2005, El Diario de Hoy
Mario Rosenthal* El Diario de Hoyeditorial@ elsalvador.com
Un seguro es un contrato mediante el cual una persona o una entidad asume el riesgo que debe caer sobre otra persona u otra entidad. Los seguros son el producto de una de las virtudes más fundamentales de la civilización, que la humanidad ha desarrollado desde el momento en que se unieron los hombres para la mutua protección y provecho. Ese sentido de la cooperación y colaboración ha sido la base para el desarrollo del progreso de las sociedades. Entre más responsabilidad han aceptado, más ha sido el grado de la civilización logrado. Todavía existen tribus primitivas en la Edad de Piedra. Pero las civilizaciones que dieron la pauta para el adelanto de la mayoría de las sociedades, desde los egipcios y romanos, tuvieron muy desarrollado el sentido de la cooperación, aunque muchas veces no era completamente por su gusto, sino en obediencia a la voluntad de un dirigente fuerte que les castigaba si no se sometían.Aparte de esto, hasta los tiempos relativamente modernos, existía la esclavitud. Todavía se ven algunas sociedades del cercano Este que consideran que las mujeres son más o menos esclavas, sujetas a los mandatos de sus maridos, a quienes en ciertas partes se les permite tener más de una esposa, siempre que las puedan sostener con los hijos que les dan.Pero aparte de esos fenómenos que no son muy frecuentes en el mundo moderno, la cooperación y ayuda mutua sostienen la mayor parte de las sociedades del mundo. Esperamos no ofender a nadie con decir que América Latina es de los sectores más atrasados del mundo, y cabe aquí preguntar, ¿por qué? Una de las razones es la herencia de los nativos del hemisferio que no habían desarrollado el sentido de la cooperación y repartición de las obligaciones y beneficios que se desarrollaron en Europa y Asia. Mas, creemos que el atraso que todos sufrimos en El Salvador del progreso, salud, educación y comercio, se debe en gran parte al repudio por el esfuerzo comunitario, el reparto de los beneficios y el nefasto egoísmo del yo primero. El repudio del seguro obligatorio sólo es uno de los muchos desperfectos que sufre nuestra sociedad. Entre otros, es haber permitido que un renombrado político robara al país mejoras en el suministro de agua y el que algunos ediles robaran los recursos para disponer de la basura eficazmente, y también por culpa de gobiernos centrales del pasado haber incurrido en el aumento del costo de la energía, por haber vendido el servicio, que junto con el alza en el precio del petróleo amenaza poner el costo más arriba de los recursos populares. Nuestro interés al extendernos sobre la responsabilidad social ha sido suscitado por la polémica del seguro obligatorio de transportistas públicos. Hemos querido darle la importancia que merece al rechazo del seguro obligatorio por su costo, por los empresarios, motoristas y empleados del transporte público. Aunque han tenido una cosecha muy abundante de muertos y accidentes, muy poco han respondido a los sufrimientos de sus víctimas, la mayor parte de las veces reconociendo nada o muy poco.Ahora han salido en defensa de sus, para ellos, merecidas ganancias por haber invertido en ve- hículos. Lo peor es que ciertos legisladores y algunas autoridades les han apoyado, permitiendo circular vehículos viejos y refrendando licencias a motoristas reiteradamente culpables de muertes y accidentes. No existen sociedades en que todos cumplan sus obligaciones a cabalidad, pero unos tratan de hacerlo más que otros. ¿Dónde estamos nosotros? *Escritor y columnista de El Diario de Hoy.
http://www.elsalvador.com/noticias/2005/05/01/editorial/edi3.asp

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